Obreros que demolían uno de los muros de una escuela de Oswiecim, hallaron una botella con nombres, fechas y lugares de origen de siete prisioneros del campo de concentración que ahí funcionaba durante la segunda guerra mundial.
El escrito fue elaborado sobre un pedazo de papel (probablemente un envoltorio para cemento) y escrito a lápiz, fechado 9 de septiembre de 1944, con los números de campo y las ciudades de origen de los prisioneros. Séis eran polacos y uno era francés. (Ref 1)
Probablemente alguno de ellos esté con vida, y a partir de los sitios de origen que se mencionan en el papel, se podría determinar cuál fue su destino hasta la fecha. El Museo de Auschwitz sostiene que cuanto menos dos de ellos pudieron sobrevivir al exterminio del campo nazi. Qué más se podía haber hecho sino dejar un rastro, una pequeña evidencia sobre su existencia. Quizá, en algún momento tuvieron la esperanza de regresar y desenterrar la botella para reencotrarse con alguno de los que sobrevivirían.
Dejar una nota en el papel: interesante. Probablemente yo habría hecho los mismo, no sé ustedes.
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2 COMENTARIOS
muy curioso, casi solo vemos esto en pelìculas, nunca imagine que podrìa haber sucesido en la vida real.
te felicito, me desconectaste un momento de la preocupaciòn de la fiebre porcina.
Estoy de acuerdo, desconectarse un momento de toda esa locura cae bien.